martes, 29 de noviembre de 2011

Deseo


Y te veo frente a mí desnuda, y me deleitas. Tu boca mana tibieza y me deleita. Tu figura forjada inconmensurable entre tus rígidas piernas y tu flexible vientre me rodea cual serpiente constrictora absorbiendo amenazante mi aliento. Tu erótica piel erizada y morena, es tibia como baño de té caliente. ¡No deseo que te vayas!, hipnotizado cual liebrecilla me dirijo a tus fauces y espero me devores. Y mi rígido corazón cede lentamente ante tu estoica figura corporal. Cada vez te necesito más. Seré tuyo sin enterarme de mi abandono.

2 comentarios:

  1. Mucho sentimiento en las palabras, sobre todo en la parte que exclama el no querer que se vaya, me parece buena la interpretación, felicidades.

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  2. "liebrecilla"-"fauces"= buen contraste jejejeje además el verbo "devorar" es tan sonoro... bien.

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