
Por aca, en México, la muerte siempre la pintamos con los dientes bien pelados, en una cándida sonrisa mal confundida con burla. Por eso, cuando te encuentro te enseño mis dientes, para enseñarte mi muerte y me correspondes: me enseñas tus dientes, me enseñas tu muerte. Ya a sabiendas de nuestra desnuda igualdad podemos sentarnos uno frente al otro.
Muy bueno, me gusta mucho :D
ResponderEliminarA mi me gusto la foto, ya le estoy recuperando el gusto a la fotografía, ya tenía más de un año que no sacaba y editaba mis fotitos, si nos esta sirviendo lo del blog amiga.
ResponderEliminarMe gustó mucho este texto, y la imagen tiene algo peculiar también. Muy bueno en general. :)
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